Enseñanza de la odontología siglo XXI

Josep M. Ustrell Torrent
Vicedecano de Odontología
Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud. Universidad de Barcelona

En los último años la pedagogía ha incorporado el influjo de las tecnologías de la Información y de la comunicación (TIC), lo que representado un progreso, pero los sistemas de transferencia del conocimiento y su evaluación han persistido en los métodos tradicionales: clases magistrales (se implica un 28% del profesorado), seminarios, práctica preclínica (útil en un 42%), práctica clínica (21% considerada suficiente y 29% de calidad), evaluación y trabajos de revisión bibliográfica.

Loa alumnos se han incorporado al mundo laboral consideran que la enseñanza ha cumplido relativamente con sus expextativas (55%) por falta de motivación del profesorado y la falta de organización del plan de estudios. Solo un 3% manifiesta estar preparado para atender pacientes una vez terminados los estudios y se quejan del precio de los masters que deben afrontar para obtener esta práctica clínica.

La universidad dispone de un profesorado envejecido y no hay muchas posibilidades de promoción. Impera el currículum para promocionarse, porque interesa más el cargo que el someterse a la enseñanza orientada y conductista. Y los alumnos apenas leen libros, sólo los artículos con mayor factor de impacto y casi no se consulta al maestro porque en las redes sociales lo encuentran todo.

La especialización, que el 61% la considera necesaria, deberá cambiar de la exigencia a tiempo completo a una solución mixta entre docencia y trabajo, ya sea por la importancia económica de las matrículas o por el simple hecho de que hay que estar abierto al mundo real y en contacto con todo el ámbito ciudadano.

En un futuro próximo a la tecnología sustituirá al profesional, aunque esto ya está ocurriendo ahora con la nanobioingeniería. No será necesario pensar y reflexionar sobre la propuesta terapéutica. Una máquina aplicará un protocolo y decidirá sobre nuestra vida, como ya sucede con los coches, que un software nos informa de los que le ocurre y qué debe ser sustituido o modificado.

Por ello es necesario seguir avanzando en la transformación de la enseñanza universitaria hacia sistemas más efectivos, y a la vez más atractivos, tanto para los profesores como para los alumnos y es que cada vez hay más diferencias entre la enseñanza y el mundo real, pudiendo llegar el momento de la muerte de la pedagogía humanista.

La formación avanzará hacia el sistema online, de forma única, como están haciendo algunas universidades, o como complemento en enseñanzas profesionalizantes como la odontología. Se plantea que si esta formación online se generaliza puede suponer cambios importantes cómo la internacionalización de la universidad, nuevos modelos de estructuración y aparición de un nuevo tipo de profesor que se alejará de la academia. Además, deberemos tener en cuenta que los cambios que van a ofrecerse a los discentes serán los que exija el mercado laboral. Por ahora, se aprovechan relativamente los recursos digitales (61%), y muchas asignaturas no utilizan siquiera el campus virtual. Se critica la utilización de presentaciones (power point) antiguas y la infraestructura de las prácticas clínicas.

Cada vez hay más diferencias entre la enseñanza y el mundo real

De esta forma, el desarrollo de la enseñanza en las aulas en este siglo XXI deberá transitar por el aprendizaje continuo, la creatividad, las clases virtuales, masivas y económicas, con preparación previa del tema, y la esperanza de la recuperación del compromiso ético y de los valores sociales frente a las habilidades técnicas.

La educación necesita volver a ocuparse del profesorado y del alumnado, porque la Universitas Magistrorum et Scholarium (comunidad de maestros y estudiantes), es donde ese imparte el conocimiento en libertad de cátedra y también es escuela de vida.

Como reza el lema de la Universidad de Barcelona: Libertas perfundet omnia luce (la libertad lo llena todo de luz), hay que volver a la libertad para estudiar, para aprender, para defender las convicciones y los valores, libertad para entregarse a tareas creadoras y libertad para obsequiarlas al servicio de la humanidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe un comentario
Por favor, escribe tu nombre