Sonrisas de película

(Título original: “Dientes de película”)

Por Javier Martínez de Pisón

Como relámpagos en la noche o disparos de flashes de paparazzi ante una glamorosa estrella, las blancas dentaduras de Leonardo DiCaprio, Cate Blanchett y Mark Rylance brillan cual estrellas en ese otro firmamento que es la pantalla, de cine o television, trasmitiendo un anhelo de perfección estética que solo sirve para ocultar temporalmente la banalidad de los personajes que interpretan.

Esos destellos de los dientes de los protagonistas iluminan una buena parte de la película “No mires arriba”, que ha obtenido merecida popularidad por ser una dura sátira de la política más mezquina posible, que tiene el valor agregado de que esa mezquindad es aplicable a todos los politicos de cualquier país en que uno pueda pensar.

Ese blanco fulgor dental, esa simetría de los arcos mandibulares y esa sonrisa cándida son los elementos que trasmiten una sensación de buena salud y de belleza superficial, y son es el trabajo del técnico dental inglés Chris Lyons, el especialista más buscado en Hollywood cuando se trata de obtener una estética dental especial, sea pura como en este caso u extraña como en otros ejemplos.

“No mires arriba” es una crítica al sistema político norteamericano, cuya presidenta, encarnada por Meryl Streep, antepone sus mezquinos intereses electorales a un evento tan potencialmente catastrófico como el impacto de un cometa con el planeta en el que habitamos.

Más allá del argumento, que no tiene desperdicio, varias escenas muestran sucesivas entrevistas de televisión con los dos científicos que han descubierto esta catástrofe potencial, donde uno de los principales efectos especiales son los resplandecientes dientes blancos de los dos presentadores, protagonizados por Cate Blanchett y Tyler Perry.

Ese blanco resplandor dental es precisamente una de las maneras en que la película destaca la banalidad de la TV y de la propia presidenta de Estados Unidos, que prefiere ocuparse de minucias partidistas en vez de proteger a la población de la tragedia que se cierne sobre la humanidad.

La capacidad de Chris Lyons para crear características dentales especiales en el mundo del cine es legendaria. A este británico se le deben los dientes de actores como Rami Malek, que interpretó a Freddy Mercury en «Bohemian Rhapsody» o Meryl Streep en “Big Little Lies”, al igual que los personajes de películas y series de TV como “La Guerra de las Galaxias”, “Harry Poter” o “Juego de tronos”.

Lyons es el fundador de la compañía Fangs FX y cobra un precio medio de 1.000 dólares por una prótesis dental total para una película. En el caso de «Bohemian Rhapsody», Lyons realizó 20 juegos de dentaduras para las diversas escenas y ángulos en que Malek interpreta al cantante de Queen.

Además de los presentadores de “No mires arriba”, otros dientes especialmente resplandecientes son los del multimillonario propietario de una gran empresa tecnológica que controla la Casa Blanca tras batidores, personaje interpretado por Mark Rylance que es una repelente mezcla de Elon Musk, Tim Cook y Bill Gates. Es precisamente él, con su imperturbable y beatífica sonrisa luminosa, quien convence a la presidenta de que el cometa les puede hacer todavía más ricos si pueden explotar los minerales raros que contiene haciéndolo explotar antes de que choque con la Tierra.

Esos dientes perfectos y blancos como la nieve esconden malignos deseos, invirtiendo así la estética convencional que por lo general asocia la blancura y la simetría de la sonrisa con la belleza, la pureza y la buena salud.

Pero no todos los dientes de “No mires arriba” son tan frívolos como parece. En el caso de la actriz Jennifer Lawrence, que encarna a la científica que descubre el cometa cuya trayectoria tiene un curso de colisión con la tierra, durante el rodaje perdió una carilla de la parte frontal de la dentadura, por lo que le tuvieron que hacer una prótesis especial para que pudiera rodar la película. Y, según contó en una entrevista, se la mandaron al lugar de rodaje sin tener que ir al dentista.

Los maravillosamente blancos dientes de Cate Blanchett y Tyler Perry, los presentadores de TV en “No mires arriba”, son el símbolo por excelencia de una estética bling-bling que en este caso sirve para encubrir a personas banales. (Foto: Netflix)

Javier Martínez de Pisón, Director de Dental Tribune Spain y Dental Tribune Latin America, es editor y periodista especializado en temas médicos, politicos y culturales. Ha dirigido periódicos y revistas en Estados Unidos, España y Latinoamérica.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe un comentario
Por favor, escribe tu nombre