Todo talento es necesario. No sobra nadie.

Fernando Gutiérrez de Guzmán Editor

La historia de Polonia Sanz Ferrer, que presentamos en la sección de historia de este número, bajo la dirección del Dr. Sanz Serrulla, no es solo una evocación del pasado. Es el recordatorio de que cada avance profesional ha sido posible gracias a quienes se atrevieron a ejercer cuando no era fácil hacerlo. Las pioneras no solo trabajaron: abrieron camino.

En la entrevista con el Dr. Luis Humberto Ros volvemos la mirada hacia mujeres cuyo talento fue silenciado durante años y cuyo reconocimiento llegó tarde y que, sin embargo, fueron decisivas para el avance científico. Rosalind Franklin, Ivy O. Brooks, Beryl Benacerraf y tantas otras demostraron que la capacidad científica no depende del género, aunque durante demasiado tiempo las oportunidades sí lo hicieran.

La capacidad científica no depende del género, aunque durante demasiado tiempo las oportunidades sí lo hicieran.

En la crónica de la reunión de FIEFO, que recogemos en este número, se insistió en una idea esencial: invertir en formación y en becas es apostar por el liderazgo y el progreso. Así lo subrayó la Dra. Mónica Río Nevada de Zelaya, decana de la Facultad de Ciencias Económicas de la UFM (Guatemala), al destacar el impacto transformador en las oportunidades educativas.

Una universidad pública bien financiada y un sistema de becas trasparente son imprescindibles para acercarnos a la igualdad de oportunidades.

Una universidad pública bien financiada y un sistema de becas trasparente son imprescindibles para acercarnos a la igualdad de oportunidades.

En odontología lo estamos viviendo de forma clara. El aumento del número de mujeres en la profesión ha coincidido con una etapa de extraordinario avance científico y técnico. No es casualidad. Cuando se amplía la participación, se multiplica el talento. Cuando se eliminan barreras, crece la excelencia.

La discriminación no solo es injusta: es un freno al desarrollo. Es desperdiciar inteligencia, capacidad y vocación.

La ciencia necesita sumar, no excluir. Porque ningún talento sobra.