
La integración de la salud bucodental en el Sistema Nacional de Salud (SNS) avanza desde la ampliación de la cartera común de servicios entre 2022 y 2024. Este progreso coincide con importantes desigualdades territoriales, escasez de profesionales en áreas rurales y una demanda creciente de servicios preventivos, lo que obliga a reorganizar la atención. En este contexto, la teleodontología se presenta como una herramienta capaz de ampliar cobertura, mejorar eficiencia y reforzar la prevención, aun- que su implantación en España sigue siendo limitada.
La telemedicina está consolidada en numerosas especialidades sanitarias: teledermatología, teleictus o telefarmacia forman par- te de circuitos asistenciales que han demostrado ventajas claras como un descenso de desplazamientos, mejor coordinación entre niveles, detección precoz y uso más eficiente del tiempo profesional. En odontología, sin embargo, esta evolución ha sido más lenta, centrada en iniciativas aisladas, proyectos académicos o experiencias puntuales en determinadas comunidades autónomas españolas.
La teleodontología no sustituye la atención presencial, sino que la complementa. Sus aplicaciones incluyen el triaje remoto, el seguimiento postoperatorio, la evaluación asincrónica de lesiones, la telemonitorización en ortodoncia, la educación sanitaria digital y el cribado en escuelas y residencias. Estas modalidades reducen desplazamientos innecesarios y fortalecen la continuidad asistencial, especialmente en áreas con baja presencia profesional. Para pacientes mayores o con enfermedades crónicas, puede significar el acceso a un asesoramiento que de otro modo no recibirían.
“La teleodontología no sustituye la atención presencial, sino que la complementa”
La ampliación de la cartera del SNS, que incorpora nuevas prestaciones preventivas y restauradoras destinadas a población infantil, embarazadas, personas con discapacidad y pacientes oncológicos, requiere un sistema coordinado y con mayor capacidad de respuesta. La teleodontología puede facilitar que estas prestaciones lleguen de forma equitativa a toda la población, evitando que el impacto dependa del territorio. Además, para los profesionales supone una herramienta para gestionar agendas, revisar casos en diferido y mejorar el contacto con Atención Primaria.
La ampliación de la cartera del SNS … requiere un sistema coordinado y con mayor capacidad de respuesta
El enfoque digital favorece también la educación en salud oral, un elemento clave de la prevención. Plataformas y aplicaciones permiten reforzar hábitos, monitorizar síntomas y mejorar la alfabetización en salud. La OMS ha destacado el papel de la educación digital para reducir desigualdades en enfermedades crónicas, y la salud oral no es una excepción (WHO ́s Global Strategy on Digital Health 2020-2025).
No obstante, la implantación efectiva de la teleodontología requiere superar barreras significativas. Una de ellas es la falta de regulación específica. Aunque existe normativa general para la telemedicina, la odontología presenta particularidades —como el uso de imágenes intraorales o la evaluación asincrónica— que precisan criterios propios. La ausencia de protocolos homogéneos y estándares de interoperabilidad dificulta la creación de circuitos estables y comparables entre comunidades autónomas.
Otra barrera es la desigual digitalización entre territorios. La conectividad, los dispositivos disponibles en centros sanitarios y la formación en herramientas digitales varían de forma significativa. Para que la teleodontología no genere nuevas inequidades, es necesario acompañarla de inversiones tecnológicas, programas de capacitación y un apoyo específico a las zonas con menor cobertura.
También es necesario avanzar en la formación profesional. El trabajo remoto exige habilidades de comunicación digital, revisión de imágenes, gestión segura de datos y toma de decisiones a distancia. Estas competencias deben integrarse en la formación continua.
Pese a estas limitaciones, el potencial de la teleodontología es considerable. Puede mejorar la eficiencia de las consultas, optimizar la planificación, reducir esperas, favorecer la detección precoz y fortalecer la coordinación entre niveles asistenciales. En un contexto en el que España avanza hacia un modelo más preventivo y más integrado en salud pública, su papel cobra es- pecial relevancia, alineándose con el Plan de Acción Mundial en Salud Oral 2023-2030 de la OMS.
A este impulso se suma la aprobación del proyecto europeo Interreg ESOR (Evaluación de la Salud Oral en Zonas Rurales), destinado a mejorar la atención bucodental en zonas rurales de España, Francia y Portugal. Cofinanciado por el Programa Interreg SUDOE a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con un presupuesto total de 1.345.130,99 € se desarrollará entre 2025 y 2028. Coordinado por el Hospital Universitario de Montpellier, cuenta con la participación de la Universidad de Lisboa, la Universidad de Murcia, la Universidad de Valencia, INCLIVA, FISEVI y FIBAO, además de socios asociados como SESPO y Fundación Poncemar. ESOR se articula en tres ejes: alfabetización en salud, identificación de necesidades mediante herramientas digitales y desarrollo de servicios de teleodontología destinados a zonas con baja densidad profesional.
ESOR representa una oportunidad para generar evidencia sólida, evaluar modelos de intervención y trasladar buenas prácticas a otras regiones. Su enfoque combina presencialidad y teleasistencia, lo que permitirá diseñar estrategias transferibles al conjunto de la odontología española y contribuir a reducir desigualdades que afectan especialmente a personas mayores y pacientes con patologías crónicas.
España se encuentra en un momento decisivo. La convergencia entre ampliación de la cartera, la digitalización del sistema sani- tario y la cooperación europea crea las condiciones idóneas para consolidar la teleodontología como una herramienta estable, se- gura y eficiente del SNS. Aprovechar esta oportunidad supone avanzar no solo en innovación tecnológica, sino en equidad, ca- lidad y salud pública para toda la población.
La convergencia entre ampliación de la cartera, la digitalización del sistema sanitario y la cooperación europea crea las condiciones idóneas para consolidar la teleodontología como una herramienta estable, segura y eficiente del SNS








