I centenario del fallecimiento del Dr. José Martínez Sánchez, bibliógrafo de la odontología española.

Este año de 2017 ha vivido dos centenarios importantes en la historiografía odontológica española: de un lado el de la aparición de la “Historia crítica del Arte Dental”, del Cirujano-Dentista Mariano Riva Fortuño; de otro el del fallecimiento del precursor de la bibliografía odontológica española, don José Martínez Sánchez. De lo primero nos ocupamos en el número 27 de “Odontólogos de Hoy”. Ahora corresponde evocar la figura y la obra del célebre bibliógrafo y dentista1.

AUTOR: Javier Sanz Serrulla. Académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina


Aunque nacido en Méjico en 1847, José Martínez Sánchez fue educado desde su niñez en España. Cursó el bachillerato y la carrera de Medicina en Cádiz, dedicándose desde los comienzos de su actuación profesional a la especialidad odontológica, bastando seguramente para su ejercicio legal la propia titulación de Licenciado en Medicina ya que bien claro lo dejaba el artículo 5º de la Real Orden de 21 de marzo de 1901 por la que se creaban los estudios de Odontología en la universidad española: Los Licenciados en Medicina podrán, como hasta aquí, ejercer sin título especial la Odontología; aunque añadía: mas para fabricar piezas de prótesis dentaria necesitarán haber aprobado la asignatura respectiva2.

Martínez Sánchez dice en la portada de su libro Método práctico para construir dentaduras…, editado en 1900: Con 30 años de práctica… por lo que debió comenzar su ejercicio profesional en 1870. Los primeros años de la profesión los pasó en América siendo uno de los fundadores de la Sociedad Odontológica de La Habana y profesor de Mecánica en la Academia Dental de la misma.

En 1885 se estableció en Madrid –en 1887 estaba domiciliado en la calle Mayor, nº. 67 y 693– donde formó a varios discípulos. En las revistas profesionales publicó numerosos trabajos científicos y fue el primer presidente de mesa de la Sociedad Odontológica Española, en cuyas sesiones participó largos años. En un número de La Odontología de 1895 se da noticia de que regresaba a Madrid desde Cádiz –donde se había establecido hacía algunos meses–para abrir de nuevo su gabinete: El Dr. Martínez Sánchez, que durante muchos años estuvo establecido en Madrid, y que hace ya algunos meses se había instalado en Cádiz, traslada de nuevo su residencia a la Corte, donde muy en breve volverá a abrir su gabinete4, aunque, sorprendentemente, poco más adelante se le cita como alejado hoy de la vida activa profesional. En 1912 su domicilio estaba en la Plaza del Ángel, nº. 4, principal, como consta en su sello y tarjetas de visita, en las cuales se nombra médico y dentista.

Falleció en Madrid, el día de nochebuena de 1917, siendo el decano de los dentistas de esta Corte. Sobre esto debieran caber muy pocas dudas, pues fue publicada la necrológica en la revista del Dr. Florestán Aguilar, siempre atento a la circunstancia de los más destacados dentistas de su tiempo, dándose además la circunstancia de que ambos tuvieron una relación significativa con la ciudad de Cádiz. Fue enterrado el día de Navidad.

1 La mayor parte de los datos biográficos proceden de su bre- ve necrológica. Cfr.: Anónimo. “D. José Martínez Sánchez”. La Odontología, 1917, 12, pp. 678-679.

2 Gaceta de Madrid, nº 104, 14 de abril de 1901, pp. 202-203.

3 En su obra Arte del Dentista, editada dicho año, así lo hace constar. pp. 313.

4 Anónimo. La Odontología, 1895, 4, pp. 140-141.

LA BIBLIOGRAFÍA ODONTOLÓGICA ESPAÑOLA5

José Martínez Sánchez debe ser considerado el precursor de la Historia de la Odontología española pues a esta disciplina dedicó varios trabajos de mayor mérito que los aparecidos en algunos, pocos, artículos anteriores, pero sin duda es el principal estudioso de la “Bibliografía odontológica española”.

En su libro Arte del Dentista incluyó, tras el apéndice histórico que comentaremos después, dos apartados de título bien significativo: Bibliografía dental española. Ó Catálogo de todas las obras impresas en castellano que tratan del Arte del Dentista, seguido de otro titulado Apéndice al Catálogo Anterior. Con las obras de Cirugía que destinan especialmente una parte al Arte del Dentista. Probablemente este conato le animara a emprender un trabajo de mayor alcance que a la larga le identificaría como el bibliógrafo que celebramos.

Así, pues, durante los años de 1895 a 1917 publicó en la revista La Odontología una Bibliografía dental española –generalmente bajo este mismo título–, con los escritos de la especialidad odontológica editados en los respectivos años anteriores, dando entrada a aquellos otros de los que no había tenido noticia previa y no se habían incluido en artículos precedentes. Pueden consultarse en las siguientes páginas de dicha revista: año 1895: páginas 150-157, 1901: 193-209 y 263-269, 1903: 670-673, 1905: 170-175, 1906: 66-67, 1907: 545-549, 1908: 560-561, 1909: 373-376, 1910: 568-574, 1912: 26-31, 1914: 24-31, 1915: 97-105, 1916: 36-43 y 1917: 63-64.

Sobre buena parte de ello, bien cuajado, en forma de monografía vio la luz en 1911, un Índice para formar un catálogo razonado de todas las obras impresas en castellano que tratan sobre el Arte del Dentista. Como se puede comprobar en la portada, se trata de un trabajo presentado por el autor en el VI Congreso Dental Español, celebrado en Madrid del 30 de octubre al 3 de noviembre de dicho año6. Lógicamente, fue tirado en la “Imprenta de La Odontología”, domiciliada en el nº 13 de la calle de Los Madrazo, y al director de la revista, Florestán Aguilar, correspondió la dedicatoria por parte del autor, donde ya advierte éste de Aguilar: que posee en su magnífica biblioteca casi todo lo que se ha escrito sobre dentística… Es más que probable que Martínez Sánchez consultara la magnífica biblioteca para componer sus trabajos7.

Este índice, de 63 páginas, quedó dividido por el autor en tres secciones, tal como dice en la “Advertencia preliminar”: la primera para las Obras que contengan más ó menos enseñanza profesional (Anatomía, Fisiología, Higiene, Patologia, Terapéutica, Operaciones y Prótesis), la segunda para la Prensa periodística y sus similares y la tercera para todo Trabajo que destine una parte ó división, separada, á nuestra especialidad. Por último, incluye un apéndice para toda publicación que se relacione con la dentística (Historia, Legislación, Plan de enseñanza, etc.), dando remate una tabla por orden cronológico de las fechas de impresión de cada libro. Se trata, sin duda, de un trabajo sin precedentes en la materia y ha servido de referencia hasta la actualidad. Insistimos en que no se trata de un catálogo de obras odontológicas españolas sino, como deja bien claro el título, de “obras impresas en castellano”, de ahí que nos encontremos abundantes escritos de varios países hispanoamericanos.

5 Sobre este tema, consultar nuestro artículo: Sanz, J. “Cincuenta años de Historiografía Odontológica Española (1895- 1945)”. Asclepio, 2000, Vol. LII, Fascículo 1, pp. 225-237.

6 Cfr. Sanz, J. Los Congresos Nacionales de Odontología en España. S.l., SmithKline Beecham, s.a., pp. 17. (Consta en el texto que el Índice se acabó de imprimir el 30 de septiembre). En el VII Congreso Dental Español, celebrado durante el 12 al 15 de abril de 1914 en Barcelona, presentaría el trabajo Monografía sobre la obra más antigua que trata del Arte dental impresa en nuestro idioma y publicada en España, referente al libro del milanés G. Lanfranco, Cyrurgia Magna, y sería editado, en su apartado odontológico, como separata ese mismo año en la “Imprenta de La Odontología”.

7 En la actualidad la biblioteca de D. Florestán Aguilar, sin duda uno de los mejores fondos bibliográficos odontológicos antiguos del mundo, si no el mejor, se encuentra en la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, ubicada en los anaqueles originales y ambientada con notable estilo.

OTRAS OBRAS DE MARTÍNEZ SÁNCHEZ

Martínez Sánchez fue autor de un importante libro titulado Arte del Dentista (Barcelona, 1887), dedicado a “los dentistas y demás cirujanos que se dediquen a esta especialidad”. Dividió el tratado en seis capítulos: anatomía y fisiología de la boca; patología y terapéutica; higiene, fórmulas que debe conocer el dentista; operaciones quirúrgicas que se practican en la boca; nociones de física y química aplicadas a los trabajos de taller; y prótesis y mecánica dental. El libro, de inspiración clara en la obra de Chapin A. Harris, The Dental Art: A Practical Treatise on Dental Surgery (Baltimore, 1838 y 10 ediciones posteriores) y otros autores de preferencia norteamericanos, se adaptaba al programa oficial de la carrera de Cirujano-dentista, publicado el 11 de marzo de 1876, y puede considerarse uno de los mejores libros odontológicos españoles de su época, reuniendo prácticamente todo el saber necesario para el desempeño de la profesión. Fue ilustrado con cuatro láminas que recogen diferente instrumental odontológico y protésico, así como figuras anatómicas de la región bucal.

Se culmina este libro con un apéndice titulado Apuntes sobre la historia de la profesión dental, a su vez dividido en cinco capítulos: I, Su antigüedad: adelantos en los Estados-Unidos de América; II, la profesión dental en Inglaterra, Francia y Alemania; III, La profesión dental en Italia, Bélgica y otros países de Europa; IV, España, Historia y Estado actual de la profesión; V, Reales Órdenes relativas a la profesión dental. A ello sigue la bibliografía comentada y finalmente el Programa oficial. Que rige en los exámenes de los Cirujanos-Dentistas. En realidad se trata de un bosquejo histórico circunscrito a los países mencionados, de escasas pretensiones por parte del autor y que merece el calificativo de “apéndice”.

Asimismo, en la misma editorial, la barcelonesa de José Serra, fue coautor del libro de 334 páginas Manual de Cirugía Menor, título bajo el cual se nombra a los destinatarios: “Obra dedicada a las clases de Practicantes, Ministrantes, Sangradores, Dentistas y Matronas”. El otro autor fue Antonio Fórmica-Corsi1  que aparece en el frontis como “Doctor en Medicina y Cirugía. Socio de la Academia y Laboratorio de Ciencias Médicas, etc., etc.,” mientras Martínez Sánchez, a continuación y con un tamaño de letra menor, aparece simplemente como “Dentista”, aunque también como “Miembro de varias Academias Científicas, etc., etc.” Dividido en tres bloques: Anatomía, Vendajes y Cirugía, este tratado no incluye un apartado propiamente odontológico aunque sí para el callista o pedicuro.

En 1900 dio a la imprenta madrileña otro libro muy útil de carácter monográfico y dedicado a la prostodoncia: Método práctico para construir dentaduras en caoutchouc. A lo largo de sus 102 páginas pormenoriza sobre la técnica de construcción de dentaduras con este material.

Nueve años después editó un cuarto libro: Tratado completo y moderno sobre extracciones de dientes, monográficamente dedicado a lo que el título indica.

La aportación de José Martínez Sánchez a la odontología española queda patente en estos tratados, bien generales bien monográficos. Surgieron de una necesidad, habida cuenta de la pobre biblioteca odontológica española en un momento clave, el de la transición de un acceso casi amateur a la profesión dental –la carrera del Cirujano-Dentista se limitaba al examen teórico-práctico de los temas incluidos en el programa oficial– al definitivamente universitario –a raíz de la creación del título de Odontólogo-. Nada más útil para los dentistas de la época que contar con un repertorio general como el Arte del Dentista, y después con dos de los asuntos más frecuentes en el desempeño de la profesión: la extracción dental y la fabricación de prótesis dentales. Con sobrados conocimientos teóricos, la redacción de estas tres obras trasluce su probada experiencia profesional, lo cual conduce al lector al dominio práctico de lo que se anuncia.

De otro lado, en lo que más nos interesa, la faceta bibliográfica e historiográfica de Martínez Sánchez es encomiable. Se enfrentó a la dureza de ser pionero en este campo y lo hizo con humildad, de tal manera que acabaría dando un amplio repertorio bibliográfico que no era en sí mismo un alarde erudito de coleccionista de títulos sino que ponía a disposición del lector la existencia de cuanto en el arte dental se había publicado hasta la fecha, a partir de lo cual se podría iniciar la búsqueda correspondiente. Además, la historia contenida en las últimas páginas del Arte del Dentista es en su tiempo una meritoria aproximación. Ordenado cronológicamente y sin grandes pretensiones, en su secillez proporciona una buena panorámica de lo vivido hasta ese momento en el entorno odontológico. No es sino por ello que en el Ier centenario de su fallecimiento creemos que, previo análisis, debe ser reconocida su obra, especialmente en el campo de la historiografía y la bibliografía odontológicas. ●

1 De la misma época y editorial es su obra Manual de Obs- tetricia. (Obra indispensable a la clase de comadronas). En la “Base de datos de autores de Uruguay” aparece Antonio Fórmica Corsi. Su lugar de nacimiento era España y su fecha: 28 de diciembre de 1852, siendo la de su fallecimiento: 6 de agosto de 1939. Obra suya era la titulada Moluscos de la República Oriental del Uruguay (Montevideo, 1900). Cfr. http://autores.uy/autor/3352. Hoy en día existe en Montevideo, calle San José, 1202, “La Homeopática Fórmica-Corsi”


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